Si pudiésemos elegir retrospectivamente el tipo de fondo de nuestros ahorros previsionales, habríamos decidido siempre fondo tipo A (cuando los valores bursátiles están al alza) o fondo tipo E (cuando estos están a la baja).
Por otra parte, es importante consignar que nuestro modelo de decisiones no pretende predecir el futuro, sino simplemente reconocer cambios de tendencia confirmados al alza o a la baja de los instrumentos de renta variable en que puede ser invertido el fondo tipo A.
Es decir, no buscamos maximizar las rentabilidades obtenidas, sino, evitar pérdidas más o menos predecibles y aprovechar razonablemente los períodos de bonanza.

Grafico de rentabilidades nominales móviles a 30 días: Observe que siempre habría sido más rentable el fondo tipo A o el fondo tipo E.